sábado, 19 de mayo de 2012
Plan Marshall
viernes, 18 de mayo de 2012
Sección Femenina de Falange
La Sección Femenina fue una institución nacida a impulsos de la Falange e inspirada en la autenticidad, el rigor y la inquietud revolucionaria que José Antonio infundió a su Movimiento. Además de adoptar el emblema del yugo y las flechas, como los demás falangistas, convirtió a Isabel la Católica y a Santa Teresa de Jesús en arquetipos, modelos, símbolos y bandera. Pilar Primo de Rivera, ante el hecho de nombrar a Santa Teresa de Jesús como Patrona de la Sección Femenina, explicó el motivo diciendo: “Pensé que debíamos buscar apoyos sobrenaturales que vinieran en ayuda de nuestra limpia intención de servir”.
Es a gente sencilla, como Santa Teresa, a los que revela el Padre los grandes secretos. Fue muchísimo lo bueno que salió de su pluma y el espíritu de trabajo y sacrificio que siempre tuvo. Esas virtudes de Teresa las quisieron las camaradas de la Sección Femenina para ellas.
La educación teórica y práctica del catolicismo se convirtió en disciplina fundamental en sus escuelas y centros de instrucción.
Franco les entregó el Castillo de la Mota de Medina del Campo y lo vieron como un símbolo de unidad entre el pasado y el presente. La Mota llegó a ser el centro creador y propulsor de la Sección Femenina.
Su fundadora y única Delegada Nacional de la misma durante los 43 años de existencia fue Pilar Primo de Rivera, hermana de José Antonio. Quién vivió las horas difíciles de la persecución y de la guerra, conoció el éxito y el fracaso, la alegría y la decepción, y alcanzó a ver como la Sección Femenina, obra de su vida, era fríamente destruida sin que nadie dijera nada en su defensa.
Falsas Democracias
lunes, 19 de marzo de 2012
Fraude electoral

Las elecciones en España estuvieron marcadas por el fraude. Unos mecanismos fraudulentos que empezaban por la manipulación del censo electoral, en el que aparecían enfermos, difuntos e individuos desconocidos, cuyos votos eran aprovechados por quien demostraba mayor habilidad en la suplantación y la duplicación de sufragios.
Desde luego, la letra de las leyes no se correspondía con las prácticas políticas, y menos con las electorales. Se ha relatado con frecuencia el proceso de preparación de las elecciones. Este comenzaba con el «encasillado», operación mediante la cual el Ministerio de la Gobernación rellenaba las «casillas» correspondientes a los distritos con los nombres de los candidatos que el Gobierno estaba dispuesto a proteger. Estos candidatos podían ser del partido en el poder (aquél que ha conseguido el decreto de disolución de las Cortes y organizaba las elecciones para fabricarse una mayoría) o de la oposición. La descomposición de las dos formaciones dinásticas en el reinado de Alfonso XIII aumentó la cantidad de líderes y dificultó el encasillado.
Tras el encasillado las negociaciones continuaban a nivel local, por medio del representante del poder central en cada provincia, el gobernador civil. El gobernador buscaba el acuerdo con los caciques de su marco de competencia, para conseguir ajustar los resultados de éste a los deseos del Ministerio. Los caciques, que controlaban los diferentes cargos importantes (en los ayuntamientos, juzgados, etcétera), actuaban de acuerdo a su influencia, y a menudo imponían su voluntad al representante gubernamental.
La Desamortización.

- Saneamiento de la hacienda pública que ingresó más de 14.000 millones de reales procedentes de las subastas.
- Se produjo un aumento de la superficie cultivada y de la productividad agrícola; asimismo se mejoraron y especializaron los cultivos gracias a nuevas inversiones de los propietarios.
- La mayoría de los pueblos sufrieron un revés económico que afectó negativamente a la economía de subsistencia, pues las tierras comunales que eran utilizadas fundamentalmente para pastos pasaron a manos privadas.
domingo, 18 de marzo de 2012
La Crisis Española

Diezmo
Por lo que se refiere a España, la obligatoriedad del diezmo se introdujo a través de Aragón y Cataluña. El pago del tributo se realizaba en especie y representaba un décimo de los frutos de la agricultura o ganadería obtenidos por el creyente. Existían dos categorías de diezmos:
- El mayor: se aplicaba sobre los productos generales, como los cereales, vinos, aceites, vacas, ovejas, etc.,
- El menor, que comprendía los bienes más específicos: aves de corral, legumbres, hortalizas, miel, etc.
Los ingresos obtenidos eran recogidos por el “colector” y entregados a los párrocos, abades y obispos. Para facilitar este proceso los vecinos podían nombrar a un “dezmero”, que iba retirando los productos de las casas de los contribuyentes.
En ocasiones, la recaudación perdía su sentido originario al ser percibida por los señores feudales, como consecuencia de ser patronos de un monasterio o iglesia o de haber comprado los derechos recaudatorios a la Iglesia. Los diezmos se distribuían por tercios en función de su destino, un tercio se dedicaba a la construcción de iglesias, otro a sufragar los gastos del personal eclesiástico y, el último, a cubrir las necesidades capitulares. A pesar del nombre, el tipo aplicado variaba según los objetos gravados y las regiones, por lo que no siempre alcanzaba el diez por ciento.
Mapa división administrativa de España antes de J. Burgos

Durante el siglo XIX, en España se asiste a una lucha entre el Antiguo Régimen y Estado Liberal con dos conceptos antagónicos de gobierno. El Estado liberal necesita una nueva ordenación del territorio, que le permita gobernar el país de manera uniforme, recaudar impuestos y crear un mercado único con leyes iguales para todos.
Tras el levantamiento del general Riego, durante el Trienio Liberal (1820–1823), se impulsa la construcción del Estado Liberal, y con él se promueve una nueva división provincial, aunque primero se recuperan las diputaciones de 1813. Se trataba de que esta división alcanzara a todo el país, sin excepciones, y fuera la trama única para las actividades administrativas, gubernativas, judiciales y económicas, según criterios de igualdad jurídica, unidad y eficacia.
En enero de 1822 se aprueba, con carácter provisional, una división provincial de España en 52 provincias. Algunas de estas provincias aparecen por primera vez, como las de Almería y Málaga (desgajadas del tradicional Reino de Granada), Huelva (del Reino de Sevilla), Calatayud o Logroño, y otras aparecen con nombre nuevo como Murcia o las Provincias Vascongadas.
Este proyecto hace pocas concesiones a la historia, y se rige por criterios de población, extensión y coherencia geográfica.
En 1823 se restablecen las provincias del Antiguo Régimen (reforma llevada a cabo por J. Burgos) por lo que el plan de 1822 nunca llegó a entrar en vigor.
Mapa división administrativa de España después de J. Burgos

sábado, 17 de marzo de 2012
domingo, 11 de diciembre de 2011
Mapa de europa S. XVII despues del tratado de Westfalia

Felipe IV comienza su reinado con una ofensiva política exterior en varios frentes. Dos conflictos lo llevaron a la guerra con francia:
Mapa del Imperio Español en la época de Felipe II

Desde 1.566, el problema central de la política exterior de Felipe II fue Flandes. El conflicto de los Países Bajos era la suma de las aspiraciones de autonomía política de la nobleza flamenca, encabezada por Guillermo de Nassau y el Conde de Egmont. La intransigencia de Felipe II ante la libertad de cultos fue total y las medidas militares fueron la respuesta, enviando al Duque de Alba, primero, y Luis de Requesens, más tarde, para sofocar la rebelión por medio de los tercios de Flandes. El conflicto se internacionalizó por la ayuda que Guillermo de Nassau recibió de Inglaterra, de los protestantes alemanes y de los protestantes franceses. En los Países Bajos se dirimía algo más que un problema regional. Al final, el país quedó dividido entre una zona norte de mayoría protestante, y una zona sur mayoritariamente católica.
El apoyo dado por los ingleses a los rebeldes flamencos supuso un cambio en las relaciones con Inglaterra. En el primer período de su reinado, Felipe II había mantenido buenas relaciones, pues estaba casado con la reina de Inglaterra María Tudor. La muerte de esta última y la subida al trono de Isabel I varió el panorama. La nueva reina ofreció su apoyo a los calvinistas flamencos y animó los ataques de los corsarios ingleses. Felipe II decidió el ataque a las propias islas.
Pero quizá lo más espectacular del reinado de Felipe II fue la unión con Portugal, que configuró no sólo la unidad territorial peninsular, sino la de todos los dominios americanos y africanos de ambas potencias.
El mantenimiento del Imperio en Europa y América iba a provocar fuertes tensiones en el interior peninsular:
- Los disturbios de Aragón en defensa de sus fueros indican hasta qué punto estaba poco unida
Felipe II vivió casos de conflictividad. El descontento de los moriscos de las Alpujarras tuvo dos bases fundamentales. Por un lado, el progresivo empeoramiento de sus condiciones materiales de vida: fuertes impuestos sobre la producción sedera e importantes expropiaciones de sus tierras por parte de
Mapa Europa del S.XVI

Mapa Reinos Cristianos y Musulmanes Alta Edad Media

Desde mediados del siglo XI, los reinos cristianos ampliaron su espacio geográfico a costa de los territorios musulmanes. Este avance sobre Al-Andalus se desarrolló en una seria de etapas, que coinciden con la ocupación de los valles de los grandes ríos peninsulares y el litoral mediterráneo.
- Primera etapa: Se desarrolló entre le comienzo de la crisis del Califato cordobés (1.008) y la iniciación de los avances cristianos, a mediados del siglo XI.
- Segunda etapa: Comprende la ocupación de los valles de los ríos Tajo y Ebro. Ocupación de la taifa de Toledo y toma de Zaragoza (1.118). ALFONSO VI de Castilla y León y ALFONSO I EL BATALLADOR de Aragón.
- Tercera etapa: Comprende el avance de los reinos cristianos hacia los valles del Guadiana y ríos Turia y Júcar. Una nueva reacción musulmana fue protagonizada por los almohades del Norte de África, que consiguieron detener nuevamente el avance cristiano y unificar, aunque por poco tiempo, Al-Andalus.
- Cuarta etapa: Expansión sobre el territorio de Al-Andalus a lo largo del siglo XIII, con los escenarios del valle del Guadalquivir para Castilla, y el litoral mediterráneo para los catalano-aragoneses.
sábado, 10 de diciembre de 2011
Mapa de la División Administrativa de la Hispania Romana

Mapa de División de Pueblos Prerromanos

1. Iberos
2. Celtíberos
Los celtíberos son, en realidad, un conjunto de pueblos que habitaban ambas mesetas cuando se produjo la conquista romana. Se establecían en poblados pequeños pero muy fortificados, poseían una metalurgia del hierro avanzada y una artesanía textil muy apreciada por los antiguos.
3. Celtas
Los celtas llegaron a la Península en los inicios del primer milenio, procedentes del Centroeuropa y se asentaron en la Meseta norte y en el noroeste. Aportaron numerosos avances técnicos a la zona, como el uso de la metalúrgica. Sus asentamientos más representativos fueron los castros.

